El Papel de las Observaciones de la Familia En el Sistema de Evaluación Desired Results Developmental Profile (Resultados Deseados Perfil del Desarrollo)
Numerosos beneficios podrían obtenerse usando las observaciones de la familia para completar los instrumentos DRDP. Aunque estos beneficios son bien reconocidos, algunos profesionales cuestionan la confiabilidad y validez de la información que los padres proveen; otros profesionales se preguntan que hacer cuando las observaciones de la familia y el profesional no concuerdan. La discusión que sigue, basada en resultados de investigaciones trata estas preguntas.
¿Cuales son los Beneficios cuando se invitan a las Familias a Compartir las Observaciones?
Los instrumentos de evaluación DRDP están basados en observaciones en su medio natural; el evaluador completa el instrumento observando los niños continuamente en actividades y rutinas típicas de la vida diaria y documentando su progreso. Además de la observación directa, evaluadores encuentran útil el invitar a los miembros de la familia (y otros proveedores del cuidado) a compartir sus observaciones. Esto es especialmente importante cuando el evaluador tiene contacto limitado con el niño. Si el niño atiende el programa general de educación preescolar y recibe solo servicios relacionados con educación especial, tales como terapia del lenguaje, entonces el principal proveedor de servicios del IEP podría encontrar muy útil pedirle a la familia y a la maestra de educación general, sus observaciones. Pidiéndole a los padres que compartan sus observaciones es también particularmente útil para esas habilidades que el niño no demuestra rutinariamente en la escuela o lugar educativo al que atiende. Por ejemplo, es posible que la maestra o terapeuta no observen regularmente algunas de las habilidades de auto cuidado del niño. Los padres tienen continuas oportunidades de observar a su niño en tiempos y lugares diferentes mientras el interactúa con juguetes, con otros niños y adultos. Como resultado las descripciones que los padres hacen del comportamiento de su niño en la casa y en la comunidad, ayudara a los evaluadores a dar puntajes correctos y puede dar mas información al evaluador acerca del comportamiento del niño en diferentes lugares. Recogiendo las perspectivas de los padres acerca del desarrollo y comportamiento del niño, provee información ecológicamente valida, lo cual es útil para hacer buenas evaluaciones y decisiones acerca de la intervención apropiada.
¿Son las Observaciones de la Familia Confiable y Validas?
A pesar de los muchos beneficios de tener las observaciones de la familia como parte de la evaluación y decisiones, profesionales frecuentemente se preguntan si la información acerca del desarrollo del niño proveída por los padres es confiable y valida. Confiabilidad refleja hasta que punto la información es consistente, incluyendo consistencia a través del tiempo y entre los observadores. Por ejemplo, si dos evaluadores son consistentes en el puntaje del DRDP, estos puntajes serian considerados confiables. Validez se refiere a los tipos de inferencias significativas que puede hacerse de la información y datos que se proveen. Por ejemplo, muestras del lenguaje de niños pequeños obtenidas en lugares auténticos podrían permitir inferencias significativas (validas) acerca de las habilidades de comunicación del niño.
Dos términos dominan la literatura empírica enfocada en la confiabilidad y validez de las perspectivas de los padres acerca del comportamiento y desarrollo del niño: sobreestimación y subestimación. El termino sobreestimación de los padres toma fuerza sobre todo en estudios empíricos conducidos a principios de los años 1950s a través de 1990s que examino la congruencia entre padres y profesionales (lo que significa consistencia o concordancia) acerca del desarrollo y comportamiento del niño. Muchos de estos estudios reportaron que padres sobrestimaron el estado del desarrollo o comportamiento de sus niños cuando estos fueron comparados a las estimaciones obtenidas de profesionales (ver Snyder, Thompson, & Sexton, 1993; Dinnebeil & Rule, 1994 para una revisión de esta literatura). Estos estudios sufrieron de limitaciones en el procedimiento o metodologías, sin embargo, lo cual no permitió conclusiones definitivas acerca de la sobreestimación de los padres (ver Snyder, Thompson, & Sexton, 1993 para una revisión comprensiva de las limitaciones). Por ejemplo, en muchos estudios, instrumentos diferentes fueron usados por padres y profesionales para reportar perspectivas acerca del desarrollo o comportamiento. Padres frecuentemente completaron escalas de puntaje basadas en su juicio para obtener información acerca del comportamiento o desarrollo mientras que profesionales administraron una evaluación estandarizada al niño directamente. Estas variaciones en los instrumentos y formas de obtener información introdujo otros resultados que llevó a los investigadores a sugerir que la sobreestimación de los padres podría ser un artefacto de los métodos usados. En los años 1980s, Beckman (1984), Gradel, Thompson, y Sheehan (1981), sugirieron que esto podría ser igualmente posible que los profesionales subestimaran el estatus del niño, particularmente cuando profesionales solo obtuvieron información en un punto de tiempo en la situación de la evaluación estandarizada. De hecho, Snyder y otros (1993) encontraron que 73 pares de profesionales y padres tenían altos niveles de consistencia y concordancia acerca del desarrollo del niño y comportamiento cuando ellos completaron el mismo instrumento en la misma forma y tuvieron repetidas oportunidades para observar los 73 niños en la muestra del estudio. Estos resultados sugirieron que las observaciones de la familia no solo son confiables y validas, estas se consideran parte esencial de un proceso completo de evaluación.
¿Es Necesario que las Observaciones de la Familia Estén de Acuerdo con las Observaciones de los Profesionales?
Aunque congruencia (consistencia o concordancia) en observaciones podría ser importante en algunas situaciones, perspectivas contemporáneas en evaluación en la niñez temprana sugieren que ambas, observaciones de los padres y de los profesionales tienen información importante para compartir acerca de los niños. Como fue notado por Suen, Logan, Neisworth, y Bagnato (1995), observaciones profesionales son confiables cortos de película, del comportamiento del niño en ciertos lugares (como el salón de clase), mientras que perspectivas de los padres son como películas completas que proveen valiosa información para complementar las observaciones de los profesionales. En esta forma, en lugar de enfocarse la sobreestimación de las observaciones de los padres o subestimación de los profesionales, nosotros deberíamos reconocer el valor de cada una de las perspectivas para ganar una imagen mas completa del niño, con diferentes personas y lugares.
¿Como Puedo Tomar en Consideración la Perspectiva de los Padres Cuando Estas Varían de Mis Observaciones?
En el contexto del sistema de evaluación DRDP, profesionales deberían buscar las perspectivas de los padres acerca del desarrollo y comportamiento del niño. Cuando la perspectiva de los padres varían de las observaciones del profesional, considere lo siguiente:
- Es importante asegurarse de que las familias entiendan el significado de los componentes del DRDP. Profesionales entienden secuencias esperadas del desarrollo de los niños y están entrenados acerca de cómo los componentes del DRDP refleja estas secuencias. Los padres podrían no entender completamente el significado de los componentes del DRDP si no se le explica o se les da ejemplos. Podría ser útil el proveer a las familias ejemplos de las clases de comportamientos que deben observar en las rutinas de la vida diaria, que podrían proveer un contexto para un componente. Por ejemplo, en lugar de preguntar al padre que describa el patrón de agarre del niño, usted podría preguntarle acerca de cómo el niño recoge pequeños pedazos de cereal cuando come.
- Podría ser razonable que las observaciones de los padres y de los profesionales difieran, dado que el rango de comportamientos para el componente que esta siendo calificado. Por ejemplo padres podrían tener muchas mas oportunidades de observar las habilidades del niño para vestirse que el profesional.
- El comportamiento del niño podría diferir a través de las actividades y rutinas que ocurren en el salón de clase comparado con los comportamientos en la casa o en la comunidad. Sabemos que el comportamiento de los niños depende del contexto. Es importante entender como variaciones en actividades y rutinas que ocurren en el salón de clase comparadas con esas que ocurren en la casa y en la comunidad podrían influenciar el comportamiento del niño y las observaciones del DRDP. Por ejemplo, las interacciones de los niños con adultos familiares podrían variar a las de la escuela y en la comunidad.
Recuerde, no todas las perspectivas acerca del comportamiento del los niños basadas en las observaciones de los padres y profesionales, tienen que ser congruentes. En lugar, trate de encontrar la convergencia u obtener las perspectivas de quienes conocen mejor al niño y tienen oportunidades repetidas para observar su comportamiento en diferentes lugares y a tiempos diferentes.
Resumen – Invitando las Observaciones de los Padres es una Práctica Recomendada
Invitando a los padres a compartir sus observaciones del desarrollo y comportamiento de sus niños es considerada una práctica recomendada para el sistema de evaluación DRDP. Las observaciones de los padres proveen información útil informando tanto las decisiones de evaluación como las de intervención. Cuando combinadas con las observaciones de los profesionales, las perspectivas de los padres ayudan a los evaluadores a convergir en una imagen mas completa de los niños en diferentes lugares. Los resultados de la investigación sugieren que las observaciones de los padres son confiables y validas y deben ser consideradas como un componente esencial par un proceso comprensivo de evaluación.
References
Beckman, P. (1984). Perceptions of young children with handicaps: A comparison of mothers and program staff. Mental Retardation, 22, 176-181.
Dinnebeil, L. & Rule, S. (1994). Congruence between parents’ and professionals’ judgments about the development of young children with disabilities: A review of the literature. Topics in Early Childhood Special Education, 14, 1-25.
Gradel, K., Thompson, M.S., & Sheehan, R. (1981). Parental and professional agreement in early childhood assessment. Topics in Early Childhood Special Education, 1(2), 31-39.
Snyder, P.A., Thompson, B., & Sexton, D. (1993, January). Congruence in maternal and professional early intervention assessments of young children with disabilities. Paper presented at the annual meeting of the Southwest Educational Research Association (SERA), Austin. [Outstanding SERA paper for 1993, also presented in session (#25.17) for distinguished papers from regional research associations, American Educational Research Association, Atlanta, April 14, 1993] ED 354 274
Suen, H.K., Logan, C.R., & Bagnato, S. (1995). Parent-professional congruence: Is it necessary? Journal of Early Intervention, 19, 243-252.
Si desea imprimir consiga la página PDF en la red electrónica (136kb)
Updated 04/29/08

